¿Qué son las Montañas?

“Las montañas son ecosistemas frágiles y son mundialmente importantes como depósitos de agua de la tierra, áreas de diversidad biológica y de recreación, y como centros de integridad y patrimonio cultural” (FAO).

  • Son grandes elevaciones naturales del terreno.
  • Las montañas y las tierras altas (más de 1.000 m de altitud) ocupan alrededor de una quinta parte de la superficie terrestre total que emerge de los mares.
  • Proporcionan soporte físico directo para la vida a una décima parte de la población humana del planeta.
  • Influyen indirectamente en las vidas de más de la mitad -unos 3.000 millones-de todos los seres humanos.
  • De las montañas recibimos agua, elementos combustibles, energía eléctrica, diversos minerales, productos alimenticios y medicinales.

Chile: País de Montañas

Aproximadamente el 80% del territorio chileno corresponde a zonas montañosas. Casi siempre tendremos un monte a la vista desde cualquier punto de nuestro país.

La cordillera andina emergió aproximadamente a fines de la Era Secundaria, unos 100 millones de años atrás, por plegamientos que formaron un bloque continuo.

A través de los milenios, los macizos se transformaron en suaves lomajes, interrumpidos por altos volcanes en actividad. En tiempos posteriores terminó el volcanismo, el cual se reinició en la Era Terciaria, 70 a 13 millones de años atrás, manteniéndose hasta nuestros días.

Trastornos tectónicos levantaron nuevamente la tierra a grandes alturas, con mesetas y valles entre las cordilleras de los Andes y de la Costa.

Los desiertos del norte fueron la excepción, donde la meseta intermedia se levantó junto con los cordones marítimos.


Los Andes Chilenos
  • La Cordillera de los Andes presenta características muy diferentes a través de los aproximadamente 4.200 km de longitud que abarca en territorio chileno, entre la Línea de la Concordia y el Cabo de Hornos.
  • Sus montañas de perfiles angulosos rematan en cumbres agudas y a veces ligeramente redondeadas.
  • Tiene alrededor de 2.000 volcanes, de los cuales unos 50 están en actividad o la han tenido.
  • Hasta el río Maipo existen pocos pasos cordilleranos o fronterizos, los que se encuentran a más de 4.000 metros de altitud.
  • Hacia el sur, la cordillera va disminuyendo su altitud y presenta mayor cantidad de pasos, cuyo tránsito se interrumpe por abundantes nevazones en invierno.

Chile entre dos Cordilleras
  • Dos cordilleras recorren Chile desde el norte hasta el sur: la Cordillera de los Andes y la de la Costa, lo que da a nuestro país una configuración única en el mundo.

La Cordillera de los Andes
  • La Cordillera de los Andes tiene una longitud total de 10.000 kilómetros, entre el Mar Caribe y el Cabo de Hornos.
  • En su extremo norte, forma un gran arco que se inicia en Venezuela y que continúa a través de Colombia, Ecuador y Perú, terminando en Bolivia, donde alcanza su mayor amplitud, que llega a los 600 kilómetros de ancho. Desde allí se alarga hacia el sur hasta el Estrecho de Magallanes en Chile, donde se inclina hacia el este a través de Tierra del Fuego, para sumergirse en el mar en el Cabo de Hornos.
  • Algunos científicos estiman que el Continente Antártico es una prolongación de esta misma cordillera, por lo cual se le ha llamado Antartandes.

La Cordillera de la Costa
  • Más antigua y de menor elevación que la de los Andes, se alza junto a las grandes fosas del Océano Pacífico.
  • Ha sufrido los efectos de la erosión, la que al gastar sus relieves, la ha convertido en una sucesión de lomas redondeadas.
  • Estos lomajes están interrumpidos por uno que otro monte escarpado, perdiendo continuidad y altura a medida que se avanza hacia el sur, hasta desaparecer en Chiloé.

Características de un Ecosistema Montañoso

Altitud, pendiente, cambios de temperatura y diversidad climática son algunas de las características de un ecosistema montañoso. Por ejemplo, al ascender a una montaña, la temperatura desciende un promedio de 0.5 grados centígrados por cada cien metros verticales.

Altitud

La altitud es una de las características principales que definen un ecosistema de montaña. A mayor altitud, menor presión atmosférica, mayor frío, menor concentración de oxígeno, menor humedad, menor protección contra la radiación solar, mayor velocidad del viento, mayor diferencia de temperatura tanto entre el día y la noche como al sol y a la sombra. Esto se traduce además en escasez de alimento para los animales.

 

Pendiente

Las pendientes son los desniveles propios que caracterizan los terrenos montañosos. Pueden presentar distintas formas: suaves y redondeados lomajes, abruptas o escarpadas paredes, filos rocosos y elevadas cumbres. Estas características hacen a las montañas tan diferentes de las tierras bajas y los valles.

 

Cambios de temperatura

Desde el punto de vista climático, elevarnos 100 metros en una montaña es comparable a recorrer unos 150 kilómetros en línea recta hacia el sur, suponiendo que nos hallemos en el hemisferio sur. Entonces, una gran montaña viene a representar una especie de “concentración” de las diferentes bandas climáticas latitudinales que se reconocen en el globo terrestre.

Las variaciones de temperatura entre la noche y el día, y también al sol y a la sombra, son muy bruscas e intensas en la montaña. Algunas mediciones han registrado diferencias de 45° C en el mismo momento entre el sol y la sombra, a una altitud de 2.500 metros, y de 75° C a 4.400 msnm.

Durante el día, la superficie del suelo y las rocas se calientan mucho, porque la ligera capa de aire deja pasar muy fácil los rayos solares. Por la noche, el intenso frío hace que las rocas se enfríen rápidamente. Estos cambios bruscos de temperatura son los que producen que las rocas se vayan rompiendo poco a poco, fenómeno conocido con el nombre de meteorización.

 

Diversidad Climatica

El amplio espectro climático de una montaña se diversifica aún más debido a otros factores como la exposición solar de sus laderas (norte-sur) y las características de su relieve (barrancos, quebradas, valles, formaciones rocosas), lo que condiciona la existencia en ella de una enorme gama de microclimas, aptos para la vida de un rico abanico de plantas y animales con necesidades y preferencias específicas.

Su originalidad e importancia consiste en reunir no sólo ciertas plantas y animales propios de las bandas climáticas frías. Además, alberga una multitud de especies o variedades que viven única y exclusivamente en ciertas zonas de montaña, y que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo. Éstas son algunas de las especies endémicas de Chile.


Resumen de Ecosistema Montañoso

Presión atmosférica: mientras menor es la presión, más “diluidos” son los gases que componen el aire, haciéndolo cada vez menos denso.

Más frío: a mayor altitud, los rayos solares cruzan una atmósfera cada vez más delgada y con una densidad tan escasa que el aire apenas se calienta.

Menor densidad del aire: cuando es poco denso, apenas retiene vapor de agua. Por esto, la humedad relativa del aire es baja y favorece la deshidratación de tejidos de los seres vivos.

Congelamiento del agua: el agua en estado líquido es escasa en las zonas altas de montaña porque está congelada. Esto produce una “sequía fisiológica” para los seres vivos.

El viento: alcanza grandes velocidades en las montañas debido al menor roce con la superficie terrestre, incrementando el efecto de la evaporación y provocando temperaturas aún más bajas.

Mayor radiación UV: la falta de humedad hace al aire más diáfano en altura, lo que da paso a mayor cantidad de radiación ultravioleta que en las zonas bajas. Por este motivo, es conveniente usar cremas y lentes protectores de sol en la cordillera.


Importancia del Suelo

El suelo es la superficie de contacto entre el mundo mineral y la biósfera, y representa la base de toda la vida terrestre. En el suelo crecen las plantas, que a su vez forman el primer eslabón de las cadenas tróficas.

El suelo es una estructura viva y compleja, producida y mantenida por la interacción entre las rocas, el agua, el aire, la luz y los organismos vivos.

La fracción sólida del suelo consta de elementos minerales (piedras, gravas, arenas, limos y arcillas) y orgánicos (organismos vivos y materia orgánica muerta).

Los suelos no tienen una composición uniforme, sino que están estructurados en capas superpuestas. Normalmente se reconocen tres horizontes: C (roca madre), B (roca meteorizada) y A (roca meteorizada y materia orgánica). La capa en contacto con la atmósfera se denomina horizonte orgánico porque sobre él se van acumulando todo tipo de restos orgánicos: hojas, ramitas, plantas muertas, frutos caídos y cadáveres de animales grandes y pequeños.

La acción de los organismos que viven en el suelo hace que las capas inferiores de este horizonte orgánico se descompongan lentamente hasta formar el “humus”, en el que los restos son ya irreconocibles. El conjunto de la capa orgánica, que suele denominarse horizonte 0, es fundamental para el buen estado de los suelos, ya que amortigua el impacto que la lluvia, el pisoteo y otros factores erosivos ejercen sobre éstos. Además, es una importante zona de actividad biótica y favorece la retención del agua de lluvia.

Sin embargo, para las plantas no es fácil vivir en la montaña, ya que los deshielos se llevan gran parte de la tierra y ellas deben saber crecer sobre rocas o afirmando sus raíces entre grietas.


Hábitat Difícil

Los seres vivos deben superar bastantes dificultades para permanecer en el rico y diverso mundo de las cumbres. Animales y plantas viven contra todo pronóstico ante tanta hostilidad del medio físico montañoso.

Las criaturas se especializan, desarrollan mecanismos de adaptación y estrategias de supervivencia frente al frío, las radiaciones, el viento, la desecación, la brevedad del período vegetativo, los aludes, la escasez de suelo fértil y la falta de alimento.

A pesar de todo, la flora y fauna cordilleranas despliegan una increíble diversidad.

Estas especies han desarrollado una gama de estrategias de subsistencia tan sutiles que, en muchas ocasiones, les permiten vivir sólo en estas precisas condiciones y no en otras.

Otros seres vivos que en el pasado se distribuían en tierras bajas, se han refugiado en las alturas, debido a una pérdida de sus territorios ancestrales por causa de la ocupación humana

Especies que se encuentran en una misma distribución longitudinal varían su forma a mayor altitud, tomando características de menor altura o achaparramiento.


Culturas de Montaña

Del mismo modo que animales y plantas tienen su hábitat en las alturas cordilleranas, un gran número de comunidades humanas vive en las montañas y ha desarrollado actividades agropecuarias de subsistencia en los valles altos.

Comunidades humanas han desarrollado a lo largo de los siglos estilos de vida particulares y exclusivos, tan distintos entre sí como lo son las rudas montañas en las que viven.

En la mayor parte de las montañas, la historia de ocupación humana es tan antigua que ha modelado el paisaje.

Buena parte de estas culturas tiene en común un elaborado manejo del medio montañoso como base de sus actividades agropecuarias de subsistencia. De ellas, el pastoreo ha sido la forma más utilizada de explotación de los terrenos altos.

“En las grandes alturas de los Andes… siempre se encuentran testimonios evidentes de la existencia humana: restos de leña y carbón, utensilios de cobre, puntas de flechas y hasta pequeñas esculturas que atestiguan la predilección de los indios prehistóricos por la ascensión de las cumbres, indudablemente con algún objeto útil, con algún propósito de conveniencia pública” (Francisco José de San Román, 1896).


Los Andes y sus Personajes

El Minero

Una de las figuras más recias de la historia de los Andes es la del minero o cateador. Acucioso investigador de la superficie de la tierra, en su afán de dar con un rico filón de mineral.

Descendiente del conquistador, heredó de éste su apetito desenfrenado por las riquezas. . Del indio, del que también heredó sangre y cultura, recibió la superstición y su conocimiento del pasado.

El cateador o minero puede convertirse en silencioso huaquero (violador de huacas), sustrayendo ricos ofertorios y ajuares con objetos de oro y plata, dejados por los indios en tumbas ancestrales.

Ha ennoblecido la tierra que recorre y trabaja con un legado espiritual de leyendas, tradiciones y nomenclatura geográfica.

Su lucha diaria de sobrevivencia en una tierra nada generosa lo convierte en una figura casi heroica.

 

El Contrabandista

El contrabandista actúa no en cimas sino en pasos, con su cargamento prohibido a cuestas o sobre animales de carga.

Personaje misterioso, sólo pide pasar y vivir inadvertido. El contrabandista busca cruzar la frontera por “la raya” -como él diría-, de una banda a otra.

Su contacto con el obstáculo de los Andes ha quedado en forma de leyendas que, a pesar del oculto afán de estos hombres, forman parte de nuestra cultura de montaña.

No ha dejado nombres ni tampoco desea dejarlos. El conocido Paso de los Contrabandistas, de la cordillera de Aconcagua, ha sido bautizado en honor de tan escurridizo personaje.

 

El Arriero

Guía de valles, vados y pasos, conoce el arte de vivir y sobrevivir en la sierra. Campesino de pequeñas y a menudo humildes granjas, vaquero profesional y peón de valles, su conocimiento de la cordillera se debe a sus cabalgatas.

Los arrieros sí han dejado la impronta de su labor a lo largo de toda nuestra cordillera. Entre todos los pobladores andinos, es el único que vive en contacto con gente de pueblo y ciudad.

Es el baqueano que, junto con arrendar sus animales -caballos de silla, preferentemente mulas y burritos auxiliares- aporta su conocimiento del terreno.

Para el investigador de leyendas y de historias montañesas, el arriero es su única fuente de información; es el único además que puede y que acepta hablar.

El arriero es quien lleva los animales a las “veranadas” (zonas altas de pastoreo en verano).

 

El Yerbatero

Recorre las partes bajas de la montaña buscando hierbas medicinales. Es un conocedor de la flora de la cordillera y sabe distinguir entre las especies nativas y aquellas introducidas.

Recolecta las plantas que pueden ser usadas por el ser humano como medicina natural o alternativa.

La venta de estas hierbas medicinales es una de sus fuentes de ingresos.

Hace una extracción selectiva que no afecta mayormente al ecosistema, aunque esto no ocurre cuando el poder medicinal de la planta está concentrado en la raíz.

Antiguamente era él mismo quien bajaba sus productos a la ciudad. En la actualidad, el yerbatero vende a otras personas para que éstas se encarguen de comercializar las hierbas medicinales.

Ésta, como otras, es una tradición que se va transmitiendo de padres a hijos.

 

El Montañista

Más que un accidente físico o una denominación geográfica, para él la montaña es un modo de mirar la vida.

El montañista es quien recorre las tierras altas con el afán de descubrir y descubrirse. Nómade por esencia, hoy está aquí; mañana luchará por otra cumbre.

Las montañas han sido desde tiempo inmemorial objeto de veneración, atracción y respeto, y constituyen grandes símbolos en todas las culturas y religiones.

El turismo es actualmente una de las actividades económicas más importantes del mundo y, sin duda, las montañas juegan en ello un papel de primer orden.

El turismo de montaña busca al mismo tiempo el recreo espiritual y físico y se ha convertido en una de las más importantes fuentes de recursos para muchos de los habitantes de las áreas montañosas.

“Su comunión (del montañista) con los grandes espacios abiertos ha afinado sentidos ocultos; ellos comprenden la verdad del viento, auscultan la palpitación de las rocas, dialogan con los elementos y cohabitan con los vértigos. Ellos saben del misterio de las nieblas y conocen los escondites de las águilas. Sus ojos han mirado de cerca el esplendor del cielo, cuando en las noches las estrellas han velado la víspera de una escalada largo tiempo soñada y a conciencia preparada” (Andrés Hurtado García, Madrid, 1976).

 


Generales

BOMBEROS 132

CONAF 130

CARABINEROS 133

SOCORRO ANDINO 699 4764

Comunales

Las Condes 800 261 026

La Reina 800 222 121

Lo Barnechea 215 6665

Peñalolén 486 8258

Puente Alto 731 5388

San José De Maipo 861 1018

Colina 800 200 727